El sábado 10 de junio de 1944, apenas cuatro días después del desembarco aliado en Normandía, el terror nazi golpeó el pequeño pueblo francés de Oradour-sur-Glane. En un intento de aterrorizar a la población y romper el apoyo a la Resistencia francesa, una unidad de la 2ª División Panzer SS Das Reich rodeó la localidad y masacró a la totalidad de sus habitantes: 642 civiles.
La ejecución fue sistemática. Todos los vecinos fueron obligados a reunirse en la plaza principal. Los hombres fueron encerrados en seis graneros y garajes y ametrallados antes de quemar sus cadáveres. Las mujeres y los niños corrieron peor suerte: fueron encerradas en la iglesia del pueblo y los soldados de las SS arrojaron explosivos por las ventanas, abrieron fuego contra el interior y, finalmente, prendieron fuego al edificio con todas dentro.
Solo seis personas sobrevivieron a la matanza: cinco hombres que lograron escapar de la granja Laudy y una única mujer. Se llamaba Marguerite Rouffanche y tenía 47 años. Oculta en la iglesia en llamas, se percató de la existencia de una gran escalera utilizada para encender cirios. Empezó a escalar por ella para tratar de escapar por un vitral cuando otra mujer, llevando a un bebé en brazos intentó seguirla. El llanto del niño alertó a los alemanes y los tres fueron tiroteados. Solo sobrevivió Marguerite. Herida en las piernas y en el hombro, se dejó caer, se arrastró por el suelo y logró ocultarse en un jardín mientras las SS saqueaban el pueblo y lo reducían a cenizas.
El exilio español que terminó en el fuego
Entre las víctimas asesinadas por los SS se encontraban 19 refugiados españoles. Algunos llevaban viviendo en el pueblo desde 1941; otros formaban parte de grupos de trabajadores extranjeros. Entre las víctimas asesinadas aquella tarde se encontraban 19 refugiados españoles. Algunos llevaban viviendo en el pueblo desde 1941; otros formaban parte de grupos de trabajadores extranjeros. Habían escapado del desastre de la Guerra Civil e intentaban reconstruir sus vidas en un nuevo país, lejos del frente, pero el nazismo no hizo distinciones.
Estos son los nombres de los 19 españoles que perdieron la vida en Oradour-sur-Glane:
Familia Gil-Egea: Francisca Gil-Egea (49 años), nacida en Alcañiz el 16 de octubre de 1895, y sus hijas gemelas de 15 años, Francisca y Pilar, ambas nacidas el 5 de septiembre de 1929. Junto a ellas murió Carmen Espinosa (30 años), familiar de Francisca y nacida en Barcelona el 6 de septiembre de 1914.
Familia Serrano-Pardo: José Serrano (29 años), nacido en Purchena el 3 de mayo de 1915, y su esposa Maria Pardo (31 años), nacida en Murcia el 12 de diciembre de 1913. Fueron asesinados junto a sus tres niñas: Armonía (3 años), nacida en Limoges el 4 de junio de 1941, y las gemelas Esther y Paquita, de tan solo 10 meses y nacidas en Limoges el 8 de agosto de 1943.
Familia Lorente-Pardo: Antonia Pardo (29 años), nacida en Murcia el 4 de abril de 1915, y su hija Nuria Lorente (9 años), nacida en Barcelona el 28 de septiembre de 1938.
Hermanas Masachs: Emilia (11 años), nacida en Sabadell el 9 de febrero de 1933 y su hermana pequeña Angelina (8 años), nacida en Sabadell el 22 de agosto de 1936.
Familia Téllez-Domínguez: Juan Téllez (45 años), nacido en Zaragoza el 14 de enero de 1899, y su esposa Maria Domínguez (31 años), originaria de Sant Feliu de Llobregat. Murieron junto a sus tres hijos: Miguel (11 años), nacido en Barcelona el 22 de enero de 1933; Armonía (8 años), nacida en Barcelona el 19 de octubre de 1936; y Llibert (2 años), nacido el 24 de julio de 1942.
Carmen Silva (39 años): Casada con el ciudadano francés Robert Pinede.
Hoy, Oradour-sur-Glane se mantiene intacto, tal y como lo dejaron los alemanes en 1944. El general Charles de Gaulle ordenó que las ruinas no se reconstruyeran jamás para que fueran mudos testigos del horror nazi. Sus calles vacías, los coches oxidados y las fachadas quemadas son un recordatorio de adónde conducen los fanatismos extremos.
Para saber más: Las 642 biografías de los asesinados en Oradour-sur-Glane (en francés).
Fotografía: Victor Baldoví.