Se crea tour turístico para vivir cinco días como POW en un Stalag Luft nazi

El grupo turístico Powescapes, con el asesoramiento de veteranos e historiadores, ha recreado en Polonia un Campo de Prisioneros de Guerra en el que todos aquellos hombres que compren una plaza podrán pasar cinco días en cautiverio, intentando fugarse o colaborando con los nazis. El campo reúne todas las características de un campo de prisioneros real «pero sin causar sufrimiento a los prisioneros.»
Para comprar una plaza en Powescapes primero se debe elegir a qué rama de las fuerzas aéreas se desea pertenecer (RAF, RCAF, RAAF o USAAF), nacionalidad (inglés, norteamericano, canadiense o la que se desee) y enviar tallas de pantalón y camisa para un futuro uniforme de prisionero. Tras la compra se recibe un completo dossier con la biografía del personaje que se debe interpretar hasta el fin de la experiencia, rango, número de serie, detalles de su hipotética misión sobre Europa y códigos secretos de comunicación. Toda ésta información se debe aprender de memoria para que el internamiento sea lo más realista posible.

Empieza la aventura
«1942. Vuelas sobre Europa en una misión nocturna cuando el fuego antiaéreo alemán destroza tu aparato y has de hacer un aterrizaje de emergencia sobre la Polonia ocupada por los nazis. La resistencia polaca te encuentra antes que los alemanes y te ocultan en un piso franco de Varsovia.»
Así empieza la historia del piloto ficticio que el cliente de Powescapes tendrá que interpretar desde que su avión aterrice en Varsovia. En el aeropuerto «miembros de la resistencia polaca» salen a su encuentro y le llevan a un piso franco de la ciudad, que tendrá que compartir con otros «pilotos» aliados.
Durante cuatro días la «resistencia» les hace un tour de Varsovia en el que visitan los lugares clave de la ciudad durante la ocupación alemana de Polonia: Las cárceles de la Gestapo, el Museo del Levantamiento de Varsovia, el monumento conmemorativo a los Deportados… El quinto día alguien les traiciona y miembros de la Gestapo y soldados alemanes les arrestan a todos acusados de espionaje.
En el Cuartel General de la Gestapo un agente alemán interroga al cliente pero tal y como dicta la Convención de Ginebra sólo revela su nombre ficticio, rango y número de serie. Luego, ante la imposibilidad de obtener ninguna información útil, se le da un uniforme de prisionero y es enviado al campo de prisioneros Stalag Luft XIX.
La vida de un POW.
Tras su llegada al campo el Kommandant informa al cliente de las reglas del Stalag, se le asigna un barracón y empieza a conocer a otros prisioneros de guerra. Muchos son pilotos aliados derribados sobre Europa pero algunos son «topos» de los alemanes que no dudarán en informar a sus amos sobre las actividades ilícitas en el Stalag y los planes de fuga.
Durante cuatro días el cliente se somete a la dura rutina del campo, que empieza a las siete de la mañana:
  • 07.00 – Llamada para levantarse, ducha, recuento y ejercicios matutinos.
  • 08.00 – Desayuno.
  • 09.00 – Trabajo en los talleres.
  • 10.30 – Descanso.
  • 11.00 – Trabajo en los talleres.
  • 12.00 – Comida.
  • 13.00 – Trabajo en los talleres.
  • 14.30 – Descanso.
  • 15.00 – Trabajo en los talleres.
  • 17.00 – Tiempo libre.
  • 19.00 – Cena.
  • 20.00 – Tiempo libre (ejercicio, películas o lectura de libros)
  • 22.00 – Luces fuera.
Todas las comidas del campo están diseñadas «para ser nutritivas y saludables», creadas sólo con raciones de la Cruz Roja.
El trabajo en los talleres consiste en mini-cursos de elección libre relacionados con la Segunda Guerra Mundial, tales como «uniformes», «historia del partido nazi» o «medallas y condecoraciones». Los libros que se utilizan, prohibidos por los nazis, están camuflados como si fueran libros de lectura autorizados por el comandante y se deben ocultarse ante cualquier registro imprevisto.
El campo está vigilado por soldados alemanes de la Luftwaffe equipados con armas auténticas. Ante cualquier provocación actuan de manera realista y castigan a todos aquellos que no colaboran o a los que son sorprendidos con objetos de contrabando. Para dotar de mayor realismo al Stalag, Powescapes recrea fusilamientos masivos en la appelplatz. Sin embargo la principal actividad del cliente es, si lo desea, intentar escapar del campo ayudando a otros prisioneros o urdiendo él mismo un plan, emulando al filme «La gran evasión».
El día de la liberación
Cinco días después de haber llegado al campo, actores vestidos como soldados soviéticos liberan el campo. El cliente es conducido de nuevo a Varsovia y ésa noche participa en una cena colectiva que siginifica el fin de la experiencia, una fiesta con baile y banda de música donde parece que el tiempo se ha detenido en los años 40 . Los soldados y oficiales alemanes también asisten a la fiesta, aún vestidos con sus uniformes de servicio.
Powescapes entrega a cada ex-prisionero souvenirs de su experiencia y un diploma que certifica que ha participado en los mini-cursos sobre la Segunda Guerra Mundial. Luego cada ex-prisionero es galardonado con un rango determinado que depende de lo bien que haya interpretado su papel y los que han colaborado con los nazis son acusados de «colaboracionistas».
Al día siguiente todo parece una pesadilla en la mente del cliente, pero su cuerpo dolorido y los recuerdos físicos de la noche anterior le recuerdan que se ha convertido en un pequeño superviviente de la Segunda Guerra Mundial.
Precios e información útil
Cada plaza en la experiencia Stalag Luft XIX de Powescapes cuesta 3.500 Dólares (2.500€) e incluye los cinco días en Varsovia+cinco días en el Stalag Luft+hotel última noche+todas las comidas y bebidas+uniforme y documentos. Lo único que no está incluido en el precio es el vuelo de ida y vuelta a Varsovia.
La experiencia se realizará del 18 de Julio al 28 de Julio del 2010 y ya se puede reservar plaza en la página web de Powescapes.

Fotografias: Hole in the donut, Teunispats, Ngatoa, Scharch.org

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  1. ¡Y decir que hace tiempo se me ocurrió la idea! Aunque quería haber sido un poco más duro: más trabajo (de paso el precio se reduce) y disciplina y menos comida, fiestas y visitas.

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