¿Pudo Martin Bormann sobrevivir a la guerra?

Paul van Aerschodt, colaboracionista belga durante la Segunda Guerra Mundial, afirmó en una entrevista concedida al diario belga Derniere Heure que Martin Bormann, secretario personal de Adolf Hitler, pudo huir de Berlín en 1945 y refugiarse en Paraguay y Bolivia disfrazado de religioso.

Van Aerschodt, condenado a muerte en Bélgica en 1946, vive en San Sebastián donde se hace llamar Pablo Simons. El veterano de 88 años afirma haberse reunido con Martin Bormann «cuatro veces hacia 1950» en La Paz, donde se había refugiado en 1947 «gracias a una visa obtenida en pocos días gracias a la intervención de un padre claretiano», un tal monseñor Antezana.

Sus declaraciones entran en conflicto con la Historia ya que en 1998 se declaró oficialmente muerto a Bormann tras el análisis genético de unos restos humanos encontrados en 1972 cerca de la estación Lehrter Bahnhof en Berlín. Sin embargo sus declaraciones pueden aportar información sobre el apoyo de la Iglesia a los criminales nazis fugados tras el fin de la guerra.

«Bormann venía del Paraguay. Preparaba con unos veinte oficiales un golpe de Estado para derrocar a Perón en Argentina», declaró Van Aerschodt. «Con el nombre de Agustín von Lembach, Bormann se hacía pasar por un padre rendentorista y llevaba sotana negra, lo que le divertía mucho», agregó. Incluso «celebraba comuniones, matrimonios, funerales y administraba los últimos sacramentos».

Paul van Aerschodt fue detenido tras el fin de la guerra por haber colaborado con los nazis, se fugó de la prisión de Charleroi en 1945 y llegó a España, donde estuvo detenido en el campo para extranjeros de Miranda de Ebro. Gracias a la ayuda de un religioso, pudo partir hacia Bolivia a través de Argentina, donde vivió hasta 1964 antes de volver a España. A pesar de haber sido condenado a muerte, Van Aerschodt trabajó para las Naciones Unidas desde 1969 hasta finales del 1976. Bélgica prescribió la pena de muerte en 1976 lo que le ha permitido volver periódicamente a su país.

La muerte de Bormann

El 2 de Mayo de 1945, tras el suicidio de Hitler, personal del Führerbunker que había permanecido junto a su líder decidió huir hacia las zonas controladas por el ejército norteamericano. El grupo estaba compuesto por Bormann, Erich Kempa (chofer personal de Hitler), Ludwig Stumpfegger (nuevo médico del Führer) y Arthur Axmann (líder de las Juventudes Hitlerianas). Bormann y otros cruzaron el puente Weidendammer escoltados por tanques alemanes pero en la calle Ziegelstrasse un obús soviético alcanzó el tanque que iba en cabeza, hiriendo a Bormann y a Stumpfegger. El grupo se separó y Bormann, Axmann y Stumpfegger siguieron las vias férreas hasta la estación Lehrter hasta que se separaron. Mientras unos intentaron ir al Este, Axmann intentó ir al Oeste pero tras encontrarse con una patrulla soviética regresó sobre sus pasos y se encontró con los cadáveres de Bormann y Stumpfegger. Yacían inmóviles bocarriba y Axmann supuso que habían sido alcanzados en la espalda. Fue la última vez que alguien vería el cuerpo de Bormann.

En 1972 unas obras en la estación Lehrter Bahnhof descubrieron dos esqueletos humanos que por su morfología y altura podían pertenecer a los de Bormann y Stumpfegger. La autopsia reveló que en los dientes tenían fragmentos de cristales incrustados, un indicio de que podían haber muerto tras morder cápsulas de cianuro para evitar su captura. Los registros dentales identificaron a uno de los esqueletos como Martin Bormann y en 1998 un análisis genético de los huesos en el que se utilizó ADN de uno de sus familiares confirmó su identidad.

Los restos de Bormann fueron incinerados y arrojados al Mar Báltico el 16 de agosto de 1999.

Fuentes: AFP, ClarinTaringa, Anesi. Imagen de portada de RD LH en Pixabay

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