Los Gremlins

Las nuevas armas aéreas bailaban una extraña danza en el cielo, Pegasos con armaduras de hierro y madera que justaban con poderosas lanzas de fuego. Sus heridas rasgaban el campo celeste con sangre de humo o desaparecían en una pira funeraria flotante que precedía su paso al más allá y a la Eternidad. Muy pocos pilotos sabían que los biplanos que caían a Tierra sin apenas haber luchado lo hacían con las entrañas destrozadas no por el fuego enemigo sino por unos extraños seres a los que les motivaba destruir las modernas invenciones del Hombre: los Gremlins.

Los Gremlins

Historias de pequeños seres llamados Gremlin causando extraños accidentes siempre han estado en boca de mecánicos y operarios desde la Revolución Industrial. El origen de su nombre se ha perdido en la niebla del tiempo y mientras unos eruditos creen que proviene de la palabra en inglés antiguo gremen o gremian (enfadarse) mezclada con la palabra goblin, otros como Carol Rose opinan que es una combinación del apellido Grimm y Fremlin Beer, cerveza muy popular en territorios de habla inglesa.

Pilotos y miembros de la RAF estacionados en Malta, Oriente Medio y en la India hablaban de éstos seres fantásticos empeñados en sabotear sus aeronaves y hasta el periódico Aeroplane publicó el 10 de Abril de 1929 un poema dedicado a los Gremlins.

Pauline Gower. Women’s Engineering Society Awards Dinner (1940).

La leyenda de los pequeños diablillos «corta-cables» como los definió en 1938 la aviadora Pauline Gower en The ATA: Women with Wings, continuó inalterable durante la nueva guerra que incendió el mundo. Con nuevas máquinas de combate como Spitfires y Hurricanes, los Gremlins se dieron un atracón durante la Batalla de Inglaterra (1940) y en algunas misiones se comprobó que afectaban tanto a las aeronaves de la RAF como a las de los nazis. Los Gremlins parecían no entender de bandos, sólo de mecánica.

Entre combate y combate el piloto de la RAF y escritor amateur Roald Dahl había escrito un pequeño relato protagonizado por la leyenda militar de los Gremlins que antes de ser publicado cayó en las manos de un mago de Hollywood llamado Walt Disney. Dahl se trasladó de permiso a Los Angeles y junto con Disney escribieron el guión de un futuro largometraje de acción real que protagonizarían sus criaturas. El proyecto estaba destinado a convertirse en un éxito rotundo y dio un gran salto evolutivo cuando el autor Eric Knight le sugirió a Disney que el largometraje fuera de acción real pero con Gremlins dibujados y animados.

El mundo editorial vio cómo en 1942 se publicaban dos libros sobre los Gremlins. El primero de ellos, Ssh! Gremlins!, era un trabajo póstumo de H. Wilson (fallecido en 1940) e ilustrado por Ronald Niebour «Neb», del periódico Daily Mail. En su libro de viñetas sus Gremlins, seres fantásticos traviesos pero no malignos, son un fenómeno universal y no sólo se dedican a sabotear aviones.

Por su parte, B. F. Jay & Co. publicó Gremlin Americanus: A scrap book collection of Gremlins (1942) del autor Eric Sloane. En él se ampliaba el mundo de los duendecillos aéreos, como él los llamaba, revelando que un Gremlin hembra es llamada Fifinella y un Gremlin niño Widget.

En Diciembre de 1942 la revista Cosmopolitan publicó un preview de seis páginas del largometraje de Disney con el texto de Dahl pero que atribuía a un tal Pegasus. La historia de los Gremlins fue un éxito y la revista la calificó como la mayor contribución al folkore actual en más de cien años.

A mediados de 1943 Roald Dahl por fin pudo ver publicada su historia sobre los diablillos aéreos gracias a la mano de Walt Disney. The Gremlins (1943) combinaba su texto con ilustraciones de Bill Justice y color de Al Dempster. En el libro los Gremlins adquirieron el simpático aspecto de pequeños diablillos con capucha y botas y deciden sabotear aparatos de la RAF como venganza por la destrucción del bosque donde viven para la construcción de una fábrica de aviones. Uno de los cazas saboteados es el Hawker Hurricane de un piloto llamado Gus que es derribado por los Gremlins sobre el Canal de la Mancha. Mientras cae en paracaídas trata de convencer a las criaturas para unir sus fuerzas contra un enemigo aún más temible que ellos: Hitler y su panda de nazis. Los Gremlins aceptan aliarse con ellos y son adiestrados por la RAF para reparar aviones en vez de sabotearlos, entre ellos, el caza de Gus.

Invasión Gremlin

El libro de Dahl fue un gran éxito internacional y hasta Eleanor Roosevelt, esposa del presidente norteamericano, solía leérselo a sus nietos. La escasez de papel durante la guerra impidió que el libro fuera republicado tantas veces como se hubiera querido pero el merchandising de Disney (pegatinas, colgantes, puzles, muñecos, etc.) contribuyó a popularizar la leyenda que años antes sólo conocían los miembros de las Fuerzas Aéreas.

Disney decidió hacer un largometraje de animación en vez de uno de acción real y para abrir boca editó nueve historietas cortas protagonizadas por Gus «el Gremlin» que publicó en varios números de la revista Walt Disney´s Comics and Stories. Por su parte los estudios Warner se habían apropiado del concepto de los pequeños saboteadores aéreos y estaban preparando dos cortometrajes de animación sobre Gremlins. Sin embargo Leon Schlesinger, director de animación de Warner no deseaba una guerra abierta con Disney, quien quería asegurar el éxito de su futuro largometraje y decidió cambiarle el nombre a sus dibujos animados. Bugs Bunny and the Gremlin se convirtió en Falling Hare (1943) y Gremlins from the Kremlin adoptó el misterioso título de Russian Rhapsody (1944). Éste último es uno de los pocos cortometrajes de animación protagonizado por el propio Hitler.

En un extraño giro del destino que parecía orquestado por los propios Gremlins, a finales de 1943 el largometraje que Disney pretendía hacer fue cancelado, oficialmente debido a que creían que el público ya estaba cansado de tantos filmes bélicos. Parecía que la vida de los Gremlins estaba destinada a permanecer en las sombras pero su popularidad no había hecho más que empezar.

Gremlins contra nazis

Walt Disney permitió que sus dibujantes crearan cientos de diseños para que las Fuerzas Armadas las utilizaran como insignias y los Gremlins fueron una de las criaturas estrella con más de treinta ilustraciones diferentes. Las valerosas WASP (Women Airforce Service Pilots) adoptaron un Gremlin hembra llamada Fifinella como emblema que utilizaron en sus chaquetas, cartas oficiales y hasta cerillas. Su imagen, una especie de hada con casco de piloto cayendo con los pies por delante, con las alas extendidas y los brazos en cruz, era una efigie angelical más cercana a las Valkirias que a los Gremlins pero tan poderosa como el tigre alado de los Flying Tigers o el resto de personajes Disney que decoraban las chaquetas y los morros de los bombarderos aliados.

Pilotos que regresaban a la base con sus aeronaves destrozadas a veces juraban haber visto Gremlins saboteando sus aviones y hasta se aseguraba encontrar cables mordisqueados en lugares inaccesibles del avión. Pero aunque éstos incidentes ocuparían minutos en nuestros actuales programas relacionados con lo oculto no eran más que episodios atribuibles al estrés en combate, al llamado «mal de altura» o al mal funcionamiento del avión.

En la retaguardia los Gremlins eran utilizados en posters propagandísticos que básicamente alertaban sobre la torpeza de los trabajadores y los accidentes recurriendo a los traviesos duendecillos. Mensajes como «¡Los Gremlins son engrasadores de suelos! ¡Vigila tus pasos!» o «Los Gremlins creen que es divertido herirte. Ten siempre cuidado» acompañaban grandes ilustraciones con seres transparentes haciendo daño a operarios manuales de fábricas. Los accidentes en el trabajo eran y son irremediables pero en tiempos de guerra un retraso en la producción significaba más tiempo y una nueva oportunidad para el enemigo.

El fin de la guerra y los combates aéreos parecieron apaciguar a los Gremlins o puede que se hartaran con las máquinas de guerra nazis pero se retiraron a la tranquilidad de su mundo desde donde vieron cómo sus historias de motores destrozados eran desbancadas por historias de avistamientos de OVNIS.

Los Gremlins modernos

En 1963 la serie La dimensión desconocida recuperó a los Gremlins en el mítico episodio Pesadilla a 20.000 pies, para muchos el mejor episodio de la serie. Basado en una historia corta de Richard Matheson, dirigido por Richard Donner y protagonizado por William Shatner, el episodio relata cómo un viajero al mirar por la ventanilla de su avión ve a un terrorífico Gremlin sobre el ala y sus esfuerzos por alertar a la tripulación de su presencia. Años más tarde el relato sería adaptado de nuevo en En los límites de la realidad (1983) por el apocalíptico George Miller y John Lithgow en el papel del aterrorizado pasajero.

Pero sin duda la adaptación cinematográfica que logró que los Gremlins se convirtieran en un icono cultural fue el filme Los Gremlins (1984). Escrito por Chris Columbus y dirigido por Joe Dante, sus Mogwai (espíritu maligno en cantonés) son auténticos demonios cuando se les alimenta después de medianoche y se transforman en Gremlins. Columbus homenajeó el origen de sus criaturas haciendo que uno de los personajes, Murray Futterman, fuera un veterano de la Segunda Guerra Mundial creyente en los Gremlins aéreos y haciendo que al final del filme todos los bichos se reunieran en un cine para ver Blancanieves y los siete enanitos de Walt Disney. El filme y su secuela Gremlins 2 (1990), menos oscura que la primera parte, contribuyeron a que el nombre de Gremlins quedara asociado para siempre al de una traviesa criatura verde de orejas puntiagudas y dientes afilados mutada a partir de un Mogwai.

En pleno siglo XXI muchos siguen creyendo en los Gremlins como seres reales y les echan la culpa cuando sus artefactos se estropean. Pero las máquinas no son infalibles, pueden fallar en cualquier momento y hasta sus defectos a largo plazo tienen nombre: obsolescencia programada. Sin embargo… ¿dónde van a parar los calcetines perdidos o quién esconde ciertos objetos que a veces parecen tener vida propia?

Para saber más:

  • LAGUNA, Fabio; MALTIN, Leonard; RICHARDSON, Mike; YEAGLE, Dean; “Return of the Gremlins”, Dark Horse Books, 2015.
  • ROSE, Carol; “Spirits, Fairies, Leprechauns and Goblins: An encyclopedia”, Editorial W W Norton & Co Inc, 1998.

Artículo escrito para el nº 9 de la revista WW2GP Magazine con el título «Los Gremlins».

Fotografías: Women’s Engineering Society (alojamiento en Wikipedia), Walt Disney, Incountry.us, IberLibro.com, Wikipedia, Dominio Público (Gremlin wikipedia, Fifinella wikipedia). Imágenes utilizadas con fines ilustrativos y sin ánimo de lucro.

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About Victor Baldovi

Victor Baldovi es guionista y escritor especializado en la Segunda Guerra Mundial. Ha escrito cuatro libros, dos de ficción y dos de Historia y desde el año 2005 es redactor de artículos bélicos sobre la WW2.

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