Los D-Day Dodgers

La Campaña aliada de Italia culminó en la conquista de lo que Churchill llamaba el «bajovientre de Europa». Sin embargo sus éxitos fueron eclipsados en Junio de 1944 por la gran hazaña del Día-D: el desembarco aliado de Normandía.

Los soldados que permanecían en el frente italiano desde 1943 se sentían ignorados por los líderes mundiales y por la Prensa, quienes minimizaban sus sacrificios personales y actuaban como si la invasión de Italia fuera un paseo. Uno de los soldados aliados destacados en Italia escribió al Parlamento británico para quejarse de ésta situación y denunciar que ellos ya habían participado en numerosos días D. Al acabar la misiva el soldado firmó sarcásticamente como «D-Day Dodger», algo así como «evitador del Día-D». Nancy Astor, miembro del Parlamento británico, creyó que ésta expresión era bienintencionada, como la expresión «Ratas del desierto», y contestó públicamente a éste soldado utilizando la expresión «D-Day Dodger». Otros soldados que luchaban en Italia se sintieron insultados por Nancy Astor y empezaron a llamarse a sí mismos «D-Day Dodgers».

A finales de 1944 una canción cargada de ironía sobre los «D-Day Dodgers» comenzó a popularizarse en el frente italiano. Se cantaba con la música de «Lili Marlene» y se cree que fue obra del Lance-Sergeant Harry Pynn, miembro de la Tank Rescue Section de la 19 Army Fire Brigade, estacionada con la 78th Infantry Division al Sur de Bolonia. Otros creen que su autor fue el Comandante Hamish Henderson de la 51 Highland Division, coleccionista de varias versiones de la canción. Fuera quien fuera su autor, la canción es una forma muy ingeniosa de ensalzar las hazañas de unos soldados que lo dieron todo por liberar de la oscuridad una tierra que no era la suya pero que siempre les llevará en el corazón.

We’re the D-Day Dodgers out in Italy
Always on the vino, always on the spree.
Eighth Army scroungers and their tanks
We live in Rome among the Yanks.
We are the D-Day Dodgers, over here in Italy.

We landed at Salerno, a holiday with pay,
Jerry brought the band down to cheer us on our way
Showed us the sights and gave us tea,
We all sang songs, the beer was free.
We are the D-Day Dodgers, way out in Italy.

The Volturno and Cassino were taken in our stride.
We didn’t have to fight there. We just went for the ride.
Anzio and Sangro were all forlorn.
We did not do a thing from dusk to dawn.
For we are the D-Day Dodgers, over here in Italy.

On our way to Florence we had a lovely time.
We ran a bus to Rimini right through the Gothic Line.
On to Bologna we did go.
Then we went bathing in the Po.
For we are the D-Day Dodgers, over here in Italy.

Once we had a blue light that we were going home
Back to dear old Blighty, never more to roam.
Then somebody said in France you’ll fight.
We said never mind, we’ll just sit tight,
The windy D-Day Dodgers, out in Sunny Italy.

Now Lady Astor, get a load of this.
Don’t stand up on a platform and talk a load of piss.
You’re the nation’s sweetheart, the nation’s pride
We think your mouth’s too bloody wide.
We are the D-Day Dodgers, in Sunny Italy.

When you look ‘round the mountains, through the mud and rain
You’ll find the crosses, some which bear no name.
Heartbreak, and toil and suffering gone
The boys beneath them slumber on
They were the D-Day Dodgers, who’ll stay in Italy.

So listen all you people, over land and foam
Even though we’ve parted, our hearts are close to home.
When we return we hope you’ll say
«You did your little bit, though far away
All of the D-Day Dodgers, way out there in Italy.»

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