Normandy-Spanien

Desembarco aliado en las costas de Spanien

Enviado especial en Barcelona, 8 de septiembre 1943- Las banderas de la libertad ya ondean en los principales ayuntamientos de la Península Ibérica. Dos meses después del exitoso “Día D”, los desembarcos aliados en España que se llevaron a cabo los pasados 7 y 8 de julio, se empiezan a conocer más detalles de la que ya ha sido considerada como “la mayor operación militar aliada” hasta la fecha. Dos frentes abiertos en el Norte y en el Oeste de la península que han convertido el bastión italo-germano en una punta de lanza desde donde iniciar el ataque final a la fortaleza europea del III Reich.

Mensajes de Eisenhower y Churchill

La Oficina de Información Internacional ha ofrecido una valoración del Primer Ministro británico Winston Churchill sobre los esfuerzos que las fuerzas aliadas están llevando a cabo en suelo español: “Hace dos meses el Sol salió en Europa por Occidente y se pondrá por Oriente cuando los últimos reductos del Eje hayan sido derrotados”.

El General Eisenhower, quien ya se encuentra en Madrid coordinando fuerzas con el carismático líder Joan Casallop, se ha dirigido por radio al pueblo español para felicitarles por su tenacidad y capacidad de resistencia ante los terribles tiempos que están padeciendo. Su mensaje, cargado de esperanza en el futuro, ha empezado agradeciendo a “un grupo de españoles venido de toda la península con credos y e idiomas diferentes pero con un solo objetivo, expulsar al ejército invasor (…) Son horas oscuras para Europa pero vosotros, españoles, habéis ayudado a que la luz empiece a derrotar a las tinieblas”.

Berlín continúa negando que sus fuerzas militares hayan perdido el control de la península ibérica y tan solo Roma reconoce que “los puertos de Valencia y Barcelona han caído en manos del enemigo”. En ambas ciudades las fuerzas de ocupación tuvieron que enfrentarse no sólo a los aliados sino al popular movimiento de resistencia “Desperta ferro” cuya virulencia se incrementó exponencialmente a medida que se acercaban las fuerzas liberadoras.

Las Islas Baleares continúan en manos del ejército italiano pero sus ciudadanos están empezando a perder el miedo: La Vía Roma de Mallorca amaneció hace tres días con todas las estatuas que la jalonan decapitadas y grandes letras “V” rojas pintadas en el cuerpo. Se ha extendido el rumor de que miembros de “Desperta ferro” pueden haber llegado hasta las islas procedentes de la península y se empieza a hablar entre susurros de un movimiento de resistencia renacido que puede entorpecer la defensa italiana de las islas.

Amanecer a las cinco de la tarde

El asesinato a finales de 1940 del General Francisco Franco a manos de la resistencia republicana, bien pertrechada por Londres, y la actitud pro-aliada que mostró la Junta militar que le sucedió, propició en 1941 la invasión alemana de España. Las reclamaciones soviéticas de la apertura de un segundo frente que aligerase la carga de sus ejércitos parecieron verse cumplidas cuando grandes destacamentos de fuerzas aliadas empezaron a concentrarse en Portugal y en el Sur de Gran Bretaña. El Mediterráneo era un flanco que los aliados querían controlar a toda costa tras su derrota en el Norte de África por lo que todos los analistas consultados por ésta publicación aseguraban que la invasión aliada, de producirse, se desarrollaría por el Norte. Francia estaba descartada por el impenetrable muro Atlántico de Rommel y sólo España ofrecía las características ideales para una invasión: una activa resistencia y la propia orografía española, perfecta para el establecimiento de una masiva cabeza de puente tras el desembarco.

Semanas antes del “Día D” la radio británica BBC en España transmitió un mensaje en clave utilizando el primer verso del poema de Federico García Lorca “A las cinco de la tarde” para señalar a “Desperta ferro” y a los grupos de resistencia locales que la invasión aliada estaba a punto de iniciarse. Las consignas eran sabotear las líneas de defensa italo-germanas y preparar un escenario en el que las fuerzas de ocupación se vieran entorpecidas.

Bombardeos aliados comenzaron a bombardear la costa Norte y el centro de España, tanto para tratar de reducir las defensas alemanas como para confundir en cuanto a qué áreas serían invadidas. Gerd von Rundstedt, Comandante en Jefe del Ejército Occidental desde 1942 y comandante de las fuerzas alemanas estacionadas en España, estaba convencido de que los aliados no habían tirado la toalla y de que tratarían de acceder a la fortaleza europea por la península. A pesar de ello hasta el día del desembarco España había vivido relativamente en paz y debido al gran número de jerarcas y oficiales nazis que tenían un castillo, más de 2.000, era apodada Das Spa, un juego de palabras que hacía referencia al principio de “España” en alemán y a un balneario.

Un nuevo mensaje codificado con el resto del poema “A las cinco de la tarde”, radiado el 6 de Julio, indicó que la invasión se produciría en menos de 24 horas. A la una y media de la madrugada del 7 de Julio, hora de la Europa Central, fuerzas terrestres y aéreas de Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña atravesaron la frontera con Portugal. Se trataba de la primera avanzadilla de una invasión sin precedentes destinada a partir en dos las fuerzas de defensa germanas y tratar de desconectar las defensas de Galicia.

Veinticuatro horas más tarde baterías costeras del Norte de España como Galea o Cabo Mayor empezaron a lanzar fuego sobre las cientos de barcazas aliadas que se dirigían hacia tierra. El Monte San Pedro, en la costa gallega, continuaba operativo y la batalla que se desarrolló a su alrededor dio como resultado una lucha sin cuartel cuyos detalles, según los oficiales consultados, permanecerán clasificados hasta el final de la guerra.

La lucha, divida en varios frentes internos pero con una salida por los Pirineos libres, provocó la primera derrota de los ejércitos del Eje, un desenlace que demostró que la guerra europea aún no tenía un claro vencedor.

Represión alemana sin precedentes

Desde el inicio de la invasión las fuerzas alemanas han llevado a cabo una brutal represión social y política. El pasado 10 de noviembre de 1942 el gobierno español en el exilio decidió enviar una carta a los gobiernos de las Naciones Unidas en la que denunciaba tanto el maltrato que los alemanes estaban dispensando a los presos políticos como a la comunidad judía, hacinada en los grandes guetos de Badajoz, Toledo, Sevilla y Murcia. Pero su respuesta, aunque contundente, fue meramente política.

Los campos de concentración de Miranda de Ebro (Burgos), Albatera (Alicante) y San Lorenzo (Madrid) que fueron liberados hace apenas una semana han empezado a recibir a los primeros periodistas extranjeros. Muchos de los que han tenido el valor de visitarlos como éste periodista se preguntan si las dantescas escenas de las que hemos sido testigos son un reflejo de lo que acontece en otros campos de concentración alemanes como Auschwitz, Mauthausen o Dachau. En uno de los campos liberados miles de presos dormían los unos sobre los otros sobre el suelo desnudo. Para comer no tenían ni platos ni cubiertos: la comida tenían que guardarla en los bolsillos de sus propios pantalones agujereados. El hedor de los vivos era insoportable pero mucho peor era la visión de los muertos, apilados como leños a la espera de ser incinerados.

Las narraciones de torturas e humillaciones son tan similares a las que se extienden  por otros países ocupados como Francia, Holanda o Polonia que pueden demostrar la existencia de un plan establecido para exterminar poblaciones enteras. De confirmarse todas las atrocidades, el mundo estaría ante los mayores crímenes de guerra de la Historia, unos hechos que tras el cese de hostilidades deberían perseguirse y castigarse hasta sus últimas consecuencias.

Cantares de coraje y sacrificio durante la ocupación

En Barcelona el joven Amadeu Balnell se ha convertido en uno de los héroes de la ciudad al haber abatido a más de ciento cincuenta soldados italo-germanos durante el período de ocupación, principalmente desde el monumento a Colón y los tejados aledaños a las Ramblas. El escurridizo joven, con una prodigiosa puntería, fue apodado por los alemanes como “el astrólogo”;  no sólo dictaminaba el futuro de los que aparecían en su mira telescópica sino que siempre disparaba contra oficiales del ejército. Amadeu contaba con la colaboración de una o varias prostitutas quienes engañaban a los oficiales para llevarlos cerca de su radio de acción. Sin embargo sus jóvenes ojos no pudieron llenarse de lágrimas al ver la liberación de su tierra; Amadeu, cuyos padres y hermanos fallecieron durante los bombardeos de Barcelona, se arriesgó demasiado en su última incursión cerca del cuartel de la Gestapo en la señorial Paseo de Gracia con Gran Vía. Amadeu fue descubierto en un piso superior y el ejército alemán no dudó en volar todo el edificio para abatirlo.

Pablo Picasso está preparando un nuevo cuadro para honrar la victoria aliada que quiere que sea expuesto junto a su inconmensurable Guernica. El artista no ha querido concretar qué plasmarán sus prestigiosas manos, tan sólo ha revelado que será de grandes dimensiones y “a todo color, un instrumento con el que celebrar el triunfo de la vida sobre la muerte”.

En Zaragoza la “Pilarica” ha sido vestida con un manto especial para celebrar tanto la victoria aliada como su intercesión por los aragoneses: las cargas explosivas dejadas por los alemanes en varios puentes de la ciudad no llegaron a estallar. Los salvoconductos, utilizados por cientos de personas al día, hubieran provocado una carnicería. Otro milagro se ha producido en la abadía de Montserrat (Catalunya). El monasterio fue reducido a escombros por las SS de Himmler en busca del “santo grial” que según ellos ocultaban los religiosos. Durante la ocupación alemana se temió que la “moreneta”, una talla de la Virgen negra con el niño Jesús en su regazo, hubiera sido enviada a Berlín como botín de guerra o incluso destruida. Pero tras la liberación de Barcelona hace tres días la talla ha aparecido intacta en una cueva y rodeada de flores. Quién la llevó hasta allí es un misterio que se resolverá cuando el mismo Dios lo desee.

Memoria y reconstrucción

Andalucía aún llora la muerte de sus valientes espartanos durante la valerosa defensa de las costas españolas, Madrid sigue oliendo a pólvora y humo, los héroes del País Vasco se están escribiendo en el libro de oro de la Historia con letras de sangre y las paredes de muchas ciudades españolas siguen contando una terrible historia de fusilamientos masivos que ni Goya se atrevería a pintar. Pero tras la derrota de los que vinieron a conquistar con fuego, los cuerpos de los caídos por la paz y las cenizas de los que desaparecieron en la niebla yacerán juntos en un futuro memorial que deberá servir para honrar la memoria de las víctimas de la barbarie nazi. El arquitecto Rodrigo Valledo, autor del monumento “Las tres rosas valencianas” dinamitado por las fuerzas nazis tras la invasión alemana, será el encargado de diseñar el memorial en una ciudad aún por determinar. Queda saber qué le ocurrirá a los restos de los soldados alemanes que yacen por toda la península pero es probable que sean enterrados en un cementerio militar donde quede evidente que sólo Dios tiene la última palabra.

El triste capítulo de la ocupación alemana de España llegó a su fin hace dos meses tras los exitosos desembarcos aliados pero la guerra aún no ha acabado. Sin embargo pronto llegará el momento de decidir qué modelo de país queremos en un mundo en el que las potencias aliadas se alzarán con la victoria. Tenemos una oportunidad de oro para superar las rencillas producidas primero por la Guerra Civil y luego por la ocupación alemana creando un país donde todos se sientan a gusto. La España que era “una, grande y libre” hoy en día son muchas, débiles y liberadas del yugo fascista. Tenemos la responsabilidad de gestionar un mundo mejor para todos y de legarles un futuro mejor a nuestros hijos. De nada sirve preguntarse qué hubiera pasado si Alemania nunca nos hubiera invadido porque eso no ocurrió. Es el momento de mirar hacia delante y de por fin, empezar a vivir en libertad.

Artículo escrito para el nº 11 de la revista “WW2GP Magazine“.

Fotografía portada: Dominio Público.

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